viernes, 23 de enero de 2009

Los Congresos Gastronomicos tambien estan en crisis.


Pongo este título ya que desde mi punto de vista no solo es la economía la que está en crisis.
Llevo ya varios años pensando que este mundo del espectáculo entorno a la alta gastronomía está llegando a su fin, y en este recién acabado 2008 y principio del 2009 me lo ha confirmado más aun si cabe, yo no soy la persona correcta para describir lo que es un congreso, ni me voy a poner a mirarlo en la Wiki pedía o similar, pero si puedo decir lo que estoy seguro, así que os voy a poner un ejemplo: Cuando unos dentistas (por ejemplo) organizan un congreso para poner en común técnicas, conocimientos, vivencias y para pasar un buen rato en común (por supuesto), estoy seguro de que la persona que lo organiza no se llena los bolsillos de manera desproporcionada con dicha organización a costa de las personas que van allí a poner sus conocimientos en común. Motivo este por el cual en los últimos años se nos ha llenado el panorama de multitud de congresos gastronómicos. Esto me lleva a meditar sobre si los cocineros somos capaces de contar algo que realmente merezca la pena e todos estos congresos, o si como yo pienso cada vez están más llenos de paja y cada vez cuesta más encontrar una ponencia interesante de alguien que tenga algo realmente novedoso que contar.
Antiguamente los congresos gastronómicos eran lugares de encuentro para nosotros los cocineros, donde cada uno enseñábamos las cosas nuevas que hacíamos, las explicábamos, la degustábamos y debatimos sobre si eran convenientes o no y sobre mas y mas cosas, creo que era más en “petit comité”. (Acordaros de aquellos años del congreso de Vitoria donde yo solo fui el último año por mi juventud). En definitiva había más calor humano, solo había uno importante al año.
Desde mi punto de vista sería interesante meditar sobre la conveniencia o no de poner el freno de mano durante un tiempo y que todo se sosiegue un poquito si no queremos que se nos acabe el chollo. Cuando digo esto se me ocurre otro símil que todo conocemos, una cadena de televisión saca un programa novedoso (por lo menos en este país) y el programa tiene un éxito fulgurante, en poco tiempo van todas las demás cadenas televisivas copian el formato hasta que la gente se aburre de este formato por verlo a todas horas y en todas partes y lo deja de ver, eso es lo que nos puede pasar a nosotros los cocineros si seguimos por este camino, ya que como todos sabemos la cocina está de moda.
En la última década o un poco mas hemos pasado de ser analfabetos que solo valíamos para estar dentro de una cocina a ser verdaderas estrellas mediáticas que ya nos atrevemos hasta de hacer tertulias y hablar de cosas en nada relacionas con la cocina (exagerando un poco). Esta es una tendencia generalizada que hay en nuestro país de subir al cielo y bajar al infierno con la misma rapidez, ya que esto nos pasa en todos los frentes, deportes, política, televisión… Os digo una cosa, el cielo es muy dulce pero el aterrizaje en el infierno es horrible.
Cambiando un poco de tema voy a dejar aquí unas cuantas observaciones sobre los congresos gastronómicos para que las recoja quien quiera:

-Creo que habría que rebajar el precio de las entradas para las personas que no tienen la suerte de estar invitadas, ya que el dineral a pagar es más que considerable.
-Los congresos deberían de ser solo par profesionales, no dejar entrar ni todos ni un día a gente no relacionada con el sector (las empresas de los Stands también agradecerían quitarse de encima a toda esa marabunta que arrasa con toda la comida y bebida como si fuesen el inserso en un buffet libre).
-Habría también que limitar de alguna forma a las grandes empresas del sector hostelero y las diputaciones o patronatos ya que dejan mucho dinero para la organización pero poco o nada nuevo nos van a enseñar a los profesionales, ya que son marcas por todos conocidas. No sería más interesante rebajar los precios de los Stands para que empresas pequeñas (que si que tienen algo nuevo que mostrar) puedan venir a estos eventos.

Todos estos puntos nos vuelven a llevar al primero, los organizadores de congresos están aquí para el bien de la gastronomía o para llenarse la buchaca (generalizar es horrible, pero no he visto otra manera de hacerlo).
Creo sinceramente que los cocineros en este año de crisis económica deberíamos despertar del sueño en que vivimos y bajar de la luna para tocar por fin el suelo antes de que el aterrizaje sea traumático.
Por último despedirme de todos pidiendo perdón a la gente a la que con todo su corazón y mucho esfuerzo y trabajo (a veces también su propio dinero) organiza pequeños eventos como los que he hablado al principio. Para vosotros no va dirigida esta carta, seguir así y para vosotros va dedicada esta frase de Juanita Mercado Terceros.

“Cocinar es un acto de amor”

Un saludo y hasta la próxima que no será muy lejana.

P.D: Dedico este post a un jefe de cocina que el otro día después de comer en el restaurante donde es jefe de cocina me apoyo y me dio ánimos para seguir escribiendo aun yendo en sentido contrario del carretera. Animo y adelante.

viernes, 7 de marzo de 2008

¿Hacia donde vamos?

¿Cual es el camino al que queremos llegar?, hacia donde se dirige la cocina española?
Estas y otras preguntas parecidas son las que me hago casi todo los días, sobre todo cada vez que voy a comer a algún sitio. Está claro que tenemos al cocinero más importante del mundo, Ferrán Adrià, probablemente el más importante de la historia, pero de verdad tenemos que seguir todos su estela, tenemos que hacer todos en nuestras casas o en las que trabajamos mas Bullís, o es que precisamente una de las grandezas del Bullí es que único en su especie, no es la gastronomía española lo suficientemente grande como para desarrollarla.

Con esto no quiero decir que no haya que actualizarse, renovarse o como quiera llamarse, pero ¿no os parece que nos estamos pasando?

El Bullí ha hecho una grandísima labor no solo por la gastronomía española, sino por la gastronomía mundial, eso lo tenemos todos claro, pero de ahí hasta que hagamos todos lo mismo me parece que hay un trecho tremendo, honestamente creo que nos estamos equivocando en el camino tomado. Cuánto cuesta hoy en día ir a comerse u buena carne o un buen pescado, o unos callos, o tantas otras cosas. Parece que ese es hoy en día el trabajo de los asadores. Creo que deberíamos pararnos y reflexionar sobre lo que cada uno quiere y debe hacer en su casa o en su trabajo. Cuantos restaurante llamados esnobs hay hoy en día, a cuantos sitios va la gente ha comer más llamados por los fuegos artificiales que ponen en el plato que por la verdadera comida. ¿Cuantos sitios tienen en sus cartas aires, espumas, gelatinas, sferificaciones y demás y luego nos ponen una materia prima de cero por calidad y o hechura? ¿Acaso es esto más importante? , ¿Este es el verdadero camino que queremos tomar? O es que nos hemos equivocado de rumbo.

Todo esto acarrea un problema no si aun mas grave todavía, son las ornadas de chavales que salen de las escuelas hambrientos de gloria gastronómica, de televisión y concursos pero faltos en cualquier medida de cocina, el boom de la cocina a nivel mediático que se ha producido en los últimos años ha provocado que esos jóvenes cocineros (que no hay que olvidar que son el futuro de la gastronomía) piensen todos mas en cómo hacerse populares que en trabajar día a día, este problema creo que lo conocemos todos, ¿Cuánto cuesta hoy en día encontrar a alguien bueno para trabajar? También en esto hay un fallo mediático, ya que los medios de comunicación como en todo solo aparece lo bonito, hay no aparece las horas que se trabajan al día, el estrés del servicio, los fines de semana que tu trabajas y tus amigos salen, el esfuerzo físico, perderte la boda de tu mejor amigo porque trabajas y demás y demás sacrificios, y no nos olvidemos que esa es la verdadera gastronomía, no a de los concursos y la televisión. Yo personalmente nunca me he presentado a ningún concurso, y no considero que me vaya mal, eso si cuando empecé en esto me acuerdo de dos cosas como si fueran ayer, la primera, la frase de mi padre cuando le dije que quería ser cocinero, el me dijo “recuerda esto Erlantz, cuando los demás se diviertan, tu estarás trabajando” y cuánta razón tenía, aun así no me arrepiento para nada de la decisión, es mas para mi elegí la profesión más bonita del mundo, ya que es una de las pocas en las que con nuestro trabajo convertimos un acto necesario como es el comer en un verdadero placer para la gente, eso sí que es bonito y especial, no hay nada más bonito que saludar a un cliente cuando se marcha del restaurante con una sonrisa de oreja a oreja y te dice que ha sido una de las mejores comidas de su vida. La segunda cosa es el plan mental que me hice en mi cabeza, en el cual me propuse ir de un restaurante a otro siempre buscando mejorar el restaurante al que iba, o mejorar el puesto en el que trabajaba o simplemente procurar abarcar el mayor terreno posible de España para aprender la mayor diversidad de culturas gastronómicas que existen dentro de España. Creo además que lo estoy consiguiendo.

Sin mucho más que decir al respecto me despido pidiéndoos vuestra opinión por el tema expuesto.

Erlantz Gorostiza

jueves, 6 de marzo de 2008

Presentacion

Hola a tod@s:

Me llamo Erlantz Gorostiza y he abierto este blog para comentar todo lo relacionado con la gastronomia, concretamente y siempre que pueda sobre la alta cocina, ya que en España hay una parte reducida de gourmets (que no esnobs), cocineros y poblacion en general que esta muy interesada en este mundillo. Considero que esta parte de la gastronomia esta falta de este tipo de cometarios en internet, asi que me voy aponer a ello. Espero vuestra inestimable colaboracion en ello. Para que quede claro yo ni soy ni quiero ser critico gastonomico ni periodista ni nada por el estilo, solo quiero exponer mis pensamientos y las noticias que considero importantes.

Espero poco a poco añadir diferentes apartados al blog ademas de contar con vuestra ayuda para la realizacon del blog.

Por cierto, se me habia olvidado decir que soy cocinero prfesional (profesional poque me pagan algo por mi trabajo, no porque sea bueno).

Erlantz Gorostiza.